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Una mirada crítica a nuestro mundo

José Antonio Marina

El filósofo, escritor y profesor destacó en su ponencia “Cómo llegar a ser un asesino: El aprendizaje de la violencia” que hay que tener presente el proverbio africano en el que se afirma que la tribu entera hace falta para formar a un niño

Fecha: Lunes, 22 de Noviembre de 2004 | Lugar: Aula de Cultura de la Diputación

Marina: "Debemos tener presente que todos somos necesarios para educar"”

CONFERENCIA .- CICLO "UNA MIRADA CRíTICA A NUESTRO MUNDO", organizado por Caja de JAÉN y Diario jaen

María Aldea Bustos / Jaén

La educación es una tarea en la que se debe implicar a toda la sociedad. Cómo llegar a ser un asesino: El aprendizaje de la violencia fue el título de la conferencia pronunciada por el filósofo, escritor y catedrático de instituto José Antonio Marina en el Aula de Cultura de la Diputación. La ponencia, que forma parte del ciclo Una mirada crítica a nuestro mundo, organizado por el Parque de las Ideas Esteban Ramírez”, Diario JAEN y la Obra Socio Cultural Caja de Jaén, reunió a muchos jiennenses interesados en la educación.

José Antonio Marina entra en el Aula de Cultura donde pronunciaría la conferencia, seguido de Pedro Molino y Alejandro Mas.

Marina destacó en su intervención que es fácil diseñar la mente de un asesino, pero lo que interesa es ver cómo el problema de la violencia va a más: Cuando hace cuatro años se reunió en Madrid el Congreso Mundial de psiquiatría dijo que el siglo XXI no iba a ser el de internet sino el de la depresión y el de la violencia. Y por lo que tenemos alrededor y vemos en la prensa ya vemos lo que está sucediendo”. Para intentar prevenirlo y limitar la violencia Marina dice que hay ver qué puede hacer la educación: “Hay que conocer cómo se forma la mente del violento. Qué aspectos son hereditarios, cuáles biográficos, familiares, educativos, sociales... para ver en cada momento dónde deberíamos actuar para intentar prevenirlo y no sólo por que haya que prevenir, sino porque nos sirve para ver cómo crear personalidades más resistentes más alegres, mas justas en mejores condiciones para las dos únicas cosas que nos interesa que sean nuestros niños. Para que sean felices y sean buenas personas”.

Todo forma parte de un modelo educativo, de una movilización social educativa: “Que se rige por lo más sabio que yo en pedagogía yo he oído que es un proverbio de una tribu africana que dice: Para educar a un niño hace falta la tribu entera. Y una de dos o la tribu entera se compromete o los niños van a estar para desgracia de ellos y de los adultos muy mal educados”.

Marina resalta que en la sociedad occidental se ha pasado del respeto al mayor, cuando un adulto reñía a un niño este atendía. Los niños eran del barrio: “Parecía que nadie nos vigilaba cuando estábamos solos jugando en la plaza del pueblo, pero si nos descarriábamos siempre había quien nos llamaba al orden. Éramos los chicos del barrio. No hay ahora esa especie de vigilancia suave”.

Según el profesor Marina lo que está sucediendo hoy en día en el mundo educativo es algo nuevo en la Historia de la Humanidad: “Siempre quien educaba era la sociedad entera, que era muy homogénea, unas veces para bien y otras para mal, todo hay que decirlo, que había un consenso generalizado sobre los valores y la sociedad confería autoridad educativa a los padres y a los profesores, que educaban en nombre de la sociedad. Entonces, lo tenían bastante fácil. Era como si la sociedad fuera una enorme ola y los padres y docentes eran los surfistas que están empujados por toda la ola”. Según Marina, ahora los padres y docentes tienen la impresión de que no educan en nombre de la sociedad sino en contra de la sociedad: “Se sienten abrumados, asustados y no saben que hacer. En el fondo yo creo que no hay tantas familias que hayan claudicado educativamente. Lo que yo veo en los padres de mis alumnos son familias con una obsesión educativa, pero que no saben lo que hacer”. Considera Marina que hay que restaurar esa urdimbre social de la educación que va a permitir que todos colaboremos y simplifiquemos las cosas y hagamos de la educación un fenómeno menos trágico y más alegre: “Ver cómo un niño amanece al mundo, se va adueñando de la realidad y configura su personalidad. Eso es un espectáculo muy emocionante y alegre y ahora lo estamos enfrentando como una suerte de momento trágico, dramático y confuso que nos resta fuerzas educativas. Tenemos que invertir el ciclo”.

La capacidad transformadora de la cultura

En la fotografía Alejandro Mas Ramírez, director general de DIARIO JAEN S.A., Carmen Espín Quirante, responsable de la Obra Socio Cultural de Caja de Jaén, José Antonio Marina y Pedro Molino, del Parque de las Ideas “Esteban Ramírez. Molino, que presentó al conferenciante y realizó un detallado perfil biográfico del conferenciante, animó como coordinador del Parque de las Ideas, a sumarse a él a todos aquellos que creen en la capacidad transformadora de la cultura.

LAS FRASES

Todos vivimos gracias a que unos optimistas se empeñaron en lograr lo que hoy tenemos. Los optimistas son los que han conseguido que más o menos las cosas hayan progresado”.

Cuando una persona comete actos violentos hay qué ver que le ha llevado a eso. Hasta qué punto está condicionado por la genética, por el ambiente o qué hecho concreto lo pone en el disparadero”.

Los niños pueden tener creencias a cerca de la violencia que les lleven a considerarla como aceptable o que con ella van a sacar un beneficio”.

Lograr mediante la educación ayudar a una personalidad que está emergiendo”.

Las lenguas están hechas para entendernos no para separarnos. Hay que escuchar y entender”.

Lo importante de la inteligencia es resolver problemas prácticos”.

Muchas veces sin darnos cuenta estamos premiando los actos violentos”.

La felicidad tiene un contenido bastante más concreto de lo que decimos”.

Todo lo que hacemos es para satisfacer alguna de nuestras grandes necesidades. Por una parte el bienestar familiar y por otra la necesidad de lograr cosas y saber que por uno existe algo valioso”.

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>> Presentación

Cómo llegar a ser un asesino: el aprendizaje de la violencia

José Antonio Marina

CONFENRECIA impartida dentro del ciclo “Una mirada crítica a nuestro mundo” en el marco del Parque de las Ideas “Esteban Ramírez” de Diario JAÉN, con la colaboración de la Obra Social y Cultural de CAJA JAEN, y la gentileza de la Diputación Provincial que nos cede este Aula de Cultura.

Fecha: 21 de noviembre de 2004

PRESENTACIÓN DEL CONFERENCIANTE

Les doy la bienvenida, en nombre de Diario JAEN, de Caja JAEN, y de la Junta Directiva del Parque de las Ideas “Esteban Ramírez”. Como Coordinador de este proyecto, aún en ciernes, les invito a sumarse a esta iniciativa cultural abierta a la que esperamos dar mucha vida con la participación de todos ustedes y de todas aquellas personas, que aún no pudiendo estar aquí hoy, creen en la capacidad transformadora de la Cultura y de la Educación, en el servicio cívico de los Medios de Comunicación Social y en la participación activa y creadora de quienes aúnan esfuerzos para mejorar nuestro entorno local, provincial y social.

Tengo el honor y la satisfacción de presentarles a un amigo, a un maestro, a un profesor de instituto orgulloso de serlo, que en las puertas de su jubilación, ha ensanchado las paredes del aula –a través de numerosos libros, artículos y conferencias– hasta el punto, de que hoy sus alumnos y seguidores somos legión.

Con la paciencia amorosa de un jardinero que cultiva flores; con la sabiduría de un ingeniero agrónomo que ha “inventado” coles gigantes; con la perseverancia de un científico de laboratorio que observa el mundo con curiosidad y método; con la elegancia de estilo de un gran escritor de ensayos, tan sólidos como literarios; con la profundidad y valentía viajera de un “filósofo andante”, y con la humildad y perspicacia de “investigador privado”: José Antonio Marina ha seducido a miles y miles de lectores, con una honestidad intelectual que se ve rotundamente ratificada por su sencillez y su bondad personal, mayor y cuanto más se le conoce. No es de extrañar que algunos medios le consideren entre las veinticinco personas más influyentes de la actualidad española a la hora de marcar tendencias de pensamiento.

Su primer libro “Elogio y refutación del ingenio”, bastó para anunciar su grandísimo talento, algo que enseguida corroboró su obra “Teoría de la inteligencia creadora”, con las que obtuvo los premios Anagrama de ensayo y el Premio Nacional de Ensayo. A estas textos le siguieron: “Ética para náufragos”, “El misterio de la voluntad perdida”, “El laberinto sentimental”, “Diccionario de los sentimientos” y “La selva del lenguaje”. A través de ellos, iba subrayando la idea central de su discurso: “ser ético y ser creativo son las mejores manifestaciones de la inteligencia para lograr una sociedad digna que garantice y amplíe las posibilidades de sus ciudadanos”. Tesis que reafirma desde el punto de la historia social de los derechos humanos en el libro “La lucha por la dignidad”, escrito a dúo con la jurista, María de la Válgoma (que mereció el Premio Juan de Borbón). Libro que se complementa con “Los sueños de la razón”, ensayo novelado en el que trata de explicar los orígenes, en plena Revolución Francesa, de las dos tendencias básicas de las democracias occidentales: la que acentúa la libertad sobre la igualdad o la que subraya la dignidad de los individuos para posibilitar el desarrollo de la equidad.

Preocupado por temas tan divinos como humanos, ha escrito un detallado, agnóstico y respetuoso “Dictamen sobre Dios” y un tratado sobre “El rompecabezas de la sexualidad”. Una introducción más divulgativa a su obra se puede leer en los libros “El vuelo de la inteligencia”, “Hablemos de la vida” (con Nativel Preciado), “Crónicas de la ultramodernidad” y “Memorias de un investigador privado” en el que se recogen parte de sus artículos de prensa.

Defensor de un nuevo concepto de Cultura, que él llama ultramodernidad, –y que sería una superación, de un lado, de las carencias del pensamiento ilustrado o moderno y, de otro, de los postulados del postmodernismo–, afirma que “la ultramodernidad es un proyecto de la racionalidad poética, una utopía realizable que se funda en una pedagogía de la posibilidad”, y añade, “La realidad está a medio hacer, esperando que nosotros le demos forma”.

Como educador ha merecido el premio más preciado para un enseñante, el cariño y el respeto de sus alumnos, pero también el Premio Giner de los Ríos a la Innovación Educativa y, recientemente, ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Sensible al devenir y a las posibilidades de la educación ha promovido y escrito un “Homenaje al maestro” que ha leído ante la reina de España, y está colaborando con la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción en la campaña “La educación lo es todo”. Pero, alarmado por la desesperanza educativa creciente, promueve “una movilización social educativa”, porque urge que: padres, profesores y sociedad seamos conscientes de que para educar a un niño hace falta la concurrencia de todos y que esto, no sólo es deseable, sino posible.

Su último libro, “Aprender a vivir”, que fue publicado tan sólo hace un mes, ya va por la cuarta edición, y parte de las tesis expuestas en el mismo forman parte de esta conferencia. Por eso, les dejo con él y con algunas de las preguntas que nos invitan a reflexionar cuando vemos casos tan impactantes como el suicidio de Jokín, el niño vasco acosado por sus compañeros; el asesinato reciente de jóvenes gaditanos en las “movidas” nocturnas; o el rosario mortal de mujeres asesinadas a manos de sus excompañeros sentimentales. Trágicos sucesos con los que cada semana nos bofetea de impotencia la realidad. Casos dolorosamente crueles que van en aumento y que no pueden minimizarse ni ser aceptados por su lamentable cotidianidad anestesiante, ni por la rutina mediática, ni por la simpleza de juicios o prejuicios para analizarlos.

¿Podemos prevenir la violencia infantil, escolar o doméstica? ¿Podemos aprender o –reaprender– a vivir? Dinos que sí es posible y cómo, –porque deseamos sembrar en este Parque de las Ideas “Esteban Ramírez” de Diario JAEN, –en el que espero te sientas como entre amigos– semillas de esperanza. Esas semillas que siembras, con voluntad de sistema, con paciencia de educador y con tu experiencia de jardinero, cuando afirmas que debemos actuar para que crezca “la confianza en la inteligencia bondadosa para cambiar el mundo”.

Muchas gracias por ello José Antonio…, muchas gracias a todos ustedes por confirmarlo con su asistencia.

Pedro Molino
Coordinador del Parque de las Ideas “Esteban Ramírez” de Diario JAEN.

 

 

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